Enero también es mes de cuidar la alimentación de nuestras mascotas – Por Anna Viesca Sánchez

Enero es tradicionalmente el mes en el que muchas personas buscan retomar hábitos saludables después de los excesos de diciembre. Desde mi experiencia como nutrióloga, considero que este enfoque no debería limitarse únicamente a los humanos. Como Anna Viesca Sánchez, he observado que las mascotas también suelen verse afectadas por los cambios en la alimentación durante las fiestas, lo que convierte a enero en un momento clave para cuidar su salud nutricional.

Durante diciembre es común que perros y gatos reciban más premios, sobras de comida humana o cambios en sus horarios de alimentación. Estos ajustes, aunque parezcan inofensivos, pueden provocar aumento de peso, problemas digestivos e incluso desequilibrios metabólicos. Muchas veces los tutores no notan estos cambios de inmediato, pero en enero comienzan a reflejarse en la energía, el peso y el bienestar general de sus mascotas.

No se trata de dietas extremas

Quiero aclarar algo muy importante: poner a una mascota “a dieta” no significa reducir drásticamente su comida ni improvisar cambios sin orientación. Una alimentación adecuada debe ser personalizada y considerar factores como la edad, la especie, el tamaño, el nivel de actividad y el estado de salud del animal.

Como Anna Viesca Sánchez, insisto en que uno de los errores más comunes en enero es aplicar dietas extremas, tanto en personas como en mascotas. En los animales, estos cambios bruscos pueden ser especialmente riesgosos, ya que pueden generar ansiedad, pérdida de masa muscular o deficiencias nutricionales.

Enero: el mejor momento para crear hábitos

Más que una restricción temporal, enero representa una oportunidad para establecer hábitos saludables a largo plazo también en nuestras mascotas. Ajustar porciones, mejorar la calidad del alimento y regular la cantidad de premios son pasos clave para lograr un peso adecuado y prevenir enfermedades.

Entre mis principales recomendaciones están:

  • Evitar dar sobras de comida humana.
  • Mantener horarios fijos de alimentación.
  • Controlar la cantidad y frecuencia de premios.
  • Consultar a un profesional antes de realizar cualquier modificación en la dieta.

Así como muchas personas fijan propósitos de Año Nuevo, las mascotas también se benefician cuando sus cuidadores toman decisiones más conscientes sobre su alimentación.

Salud integral para humanos y animales

Mi enfoque como nutrióloga busca integrar la nutrición humana y animal, recordando que la alimentación es una base fundamental del bienestar en todas las etapas de la vida, sin importar si se trata de personas o de mascotas.

Cuidar lo que comen nuestras mascotas es una forma directa de mejorar su calidad y esperanza de vida. Para mí, enero es un excelente punto de partida.

Anna Viesca Sánchez

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