A lo largo de mi trayectoria como nutrióloga, he descubierto que el bienestar no se trata solo de lo que comes ni de cuántas veces vas al gimnasio. El bienestar real es algo mucho más profundo, más humano y más conectado con la forma en la que vives cada día.
Por eso quiero compartir contigo mi visión del bienestar holístico, la misma que aplico con mis pacientes y también en mi propia vida.
El bienestar no es perfección, es coherencia
Durante años pensé que estar sana significaba cumplir reglas estrictas, comer impecable y mantener una rutina rígida. Pero la vida real me enseñó que la salud se construye desde la flexibilidad, no desde la exigencia.
Para mí, el bienestar holístico es fluir con tu vida, no luchar contra ella.
1. Alimentación que te acompaña, no que te limita
Como nutrióloga, me importa que comas nutritivo, sí… pero también que comas con tranquilidad.
La comida no solo alimenta al cuerpo, también sostiene tus emociones, tu energía y tu día a día.
Creo en:
- comer sin miedo,
- elegir con intención,
- simplificar lo que parece complicado,
- conectar con nuestra gastronomía,
- y dejar la culpa fuera de la mesa.
Mi frase guía es: “Come para cuidarte, no para castigarte.”
2. La mente es el corazón del bienestar
Con el tiempo entendí que la relación con la comida está profundamente ligada a la relación que tenemos con nosotros mismos.
Por eso, en mi enfoque siempre hablo de emociones, de pensamientos, de estrés y de diálogo interno.
El bienestar holístico empieza cuando:
- observas tu hambre emocional,
- entiendes tus detonantes,
- practicas la compasión contigo,
- y dejas de pelear con tu propio cuerpo.
No puedes sanar tu alimentación si no sanas primero cómo te hablas.
3. Movimiento que honra tu cuerpo
Para mí, el movimiento no es un castigo por lo que comiste ni una obligación para cumplir estándares.
Es una forma de agradecerle a tu cuerpo todo lo que hace por ti.
Puede ser:
- caminar,
- bailar,
- estirarte,
- hacer yoga suave,
- o entrenar fuerza con calma.
Lo importante no es la intensidad, sino cómo te hace sentir.

