Soy Anna Viesca Sánchez, nutrióloga mexicana, y si estás leyendo esto, es porque probablemente te interesa mejorar tu relación con la comida… o porque ya sabes que algo en la nutrición actual no está funcionando para los jóvenes.
Y tienes razón: no está funcionando.
Desde que comencé a dedicarme profesionalmente a la nutrición, me di cuenta de que la mayoría de las recomendaciones que se daban a los jóvenes eran irreales, rígidas o hechas desde un escritorio muy lejos de la vida real.
Por eso decidí hacer las cosas diferente.
Mi objetivo: que comer bien sea posible, real y sin culpa
Yo misma crecí viendo cómo la alimentación se convertía en un tema de presión estética, miedo o confusión. Así que cuando inicié mi consulta, quise ofrecer lo que a mí me habría gustado recibir:
información clara, planes flexibles, acompañamiento real y una manera de alimentarse sin miedo.
Creo profundamente que los jóvenes pueden aprender a comer mejor sin sufrir, sin restringirse de más y sin desconectarse de su cultura o sus gustos.
Por qué trabajo con jóvenes
Los jóvenes viven una realidad muy particular: horarios caóticos, estrés escolar o laboral, vida social intensa, trabajo híbrido, ansiedad… y, además, presión por “verse bien”.
Con todo eso encima, pretender que sigan dietas estrictas es absurdo.
Por eso mis métodos parten de la vida real. Lo que busco es ayudarte a:
- comer mejor sin sentirte limitado,
- identificar tus necesidades reales,
- dejar de satanizar los alimentos,
- crear hábitos sostenibles,
- y recuperar la tranquilidad al comer.
No necesitas “prohibirte” para estar saludable. Necesitas entender tu cuerpo, tus emociones y tus patrones.
La lucha contra la desinformación nutricional
Algo que me empujó a compartir más contenido fue ver la cantidad de información falsa que circula en redes sociales.
Dietas milagro, jugos “detox”, productos mágicos… y miles de jóvenes confiando en ellos.
Mi misión se volvió clara:
desmentir mitos, explicar lo que sí funciona y ayudar a que tomen decisiones informadas.
Lo hago desde un enfoque humano, sin juzgar. Porque todos hemos caído alguna vez en algo que parecía “la solución perfecta”.
Orgullosa de mis raíces y de nuestra comida
Soy mexicana, y amo nuestra gastronomía.
A diferencia de otros enfoques que buscan alejar a las personas de su comida tradicional, yo hago lo contrario: la integro.
Las tortillas, los frijoles, los calditos, los antojitos… todo puede formar parte de una alimentación saludable si entendemos las porciones, las combinaciones y el equilibrio.
No quiero que renuncies a tu identidad para estar sano.
Quiero enseñarte a honrarla mientras cuidas tu bienestar.
Salud: no solo en el plato, también en la mente
Una parte muy importante de mi trabajo es el vínculo entre comida y emociones.
Muchos jóvenes comen por ansiedad, estrés o culpa. Otros dejan de comer por miedo a engordar.
Y eso no se arregla con una lista de alimentos permitidos.
Por eso en mis consultas trabajamos:
- hambre emocional,
- autoestima,
- imagen corporal,
- relación con el ejercicio,
- y patrones aprendidos desde la infancia.
Mi intención no es solo que comas mejor, sino que te sientas mejor contigo.
Lo que quiero lograr contigo
Mi propósito es simple:
que más jóvenes puedan vivir en paz con la comida, que aprendan a cuidarse sin extremos y que descubran que una vida saludable puede ser ligera, amable y realista.
Si estás buscando un camino diferente, uno que te respete y te enseñe en vez de limitarte, estás en el lugar correcto.
Gracias por estar aquí, por leerme y por confiar en este enfoque.
Vamos a seguir transformando nuestra manera de alimentarnos, juntos.
